He estado pensando estos
días en todos los detalles y comportamientos de mi hija que hicieron saltar la señal de alarma, esa
bombillita que se
encendía de vez en cuando, parpadeando, avisando que algo no funcionaba como
debía. No se si este blog lo
leerá alguien
algún día, no se si llegara a manos de otra madre o padre que como yo ande buscando información sobre lo que le ocurre a su hijo/a, si esto fuera
así, me gusta imaginar que le
servirá de ayuda, que se
sentirá identificado, que se
dará cuenta que no esta solo, que hay otras personas con vivencias parecidas. Por eso creo que seria de mucha utilidad enumerar lo que nos hizo pensar en
algún momento "
aquí pasa algo".
Al principio pensaba que mi hija era una niña mimada en exceso, era la primera hija, la primera nieta por las dos familias y
además era una muñeca,
redondita, con su pelo rubio y unos enormes ojos azules. Todos los adultos de la familia pendientes de ella.
Cuando tenia cuatro o cinco meses nos dio un susto, era la primera vez que me separaba de ella, me fui al cine con mi marido y se quedo con su abuela. Mientras mi madre le daba el
biberón empezó a llorar, y llorar y de repente se quedo como muerta. La llevamos al medico, no le encontraron nada, esto se
repitió en varias ocasiones, lloraba, y se quedaba sin respiración y desmayada. Su pediatra nos dijo que serian espasmos del sollozo, que no
tenían mas importancia y
dejaría de hacerlo.
Pero no me quede tranquila,
así que la llevamos a una
neuropediatra de pago, le realizo pruebas y no
encontró nada anormal, pero si es cierto que al tener antecedentes en mi familia de
epilepsia decidió medicarla para prevenir posibles crisis. Los episodios cesaron.
Hacia los dos años, la niña se tiraba al suelo llorando y temblando, como si se mareara o se asustara, la
neuropediatra nos dijo que serian
vértigos paroxísticos y que
desaparecerían, ahora se que estaban producidos por el miedo a los ruidos, siempre se
producía cuando pasaba un avión, pitaba un camión, se
oía un taladro, etc, etc. Pero eso lo se ahora.....
En uno de los informes de la
neuropediatra dice " lenguaje adecuado aunque con emisión frecuente de ecolalias precoces", ahora
también se que eso es significativo, entonces no.
A los 2 años y ocho meses tubo una
hermanita, hay cambio todo, dejo de
sonreír, de repente dejo de hablar y lo que hablaba no se le
entendía, siempre
quería estar sola, se retiraba a su habitación, ya no
quería estar con sus
tíos, sus abuelos..., todo lo
achacamos a un problema de celos hacia su hermana.
Entro en el colegio con 3 años, el primer
día en clase fue bien, en el aula claro, porque cuando la sacaron al patio
empezó a llorar, no
quería salir, y no quiso salir durante mucho tiempo. No hablaba con nadie, no miraba a los ojos cuando le hablaban, la profesora la llamaba y no
respondía, no tenia
amiguitos, no jugaba con nadie, estaba en el patio dando vueltas a una columna o tirada en el suelo. Los trabajos en el
colé los realizaba sin ganas, y aunque la profesora la calificaba de muy inteligente el resultado no era el esperado.
En casa tenia frecuentes rabietas, en el parque no jugaba con nadie, de repente se levantaba y empezaba a andar, andar, y yo tenia que ir corriendo
detrás de ella porque no
respondía a mi llamada. En casa jugaba conmigo, pero sobre todo el gustaba ordenar unos
muñequitos de
plástico que yo le compraba en el kiosco, pasaba horas y horas entretenida, otro de sus juegos era coger
gomitas del pelo y organizarlas por colores, y siempre
veía la misma
película, La Bella y la Bestia.
Comía poco y mal, cuando antes
había sido una niña comedora, no sabia correr, se
caía constantemente y era muy miedosa.
La profesora de infantil me
decía que pasaba algo y yo
también era de la misma opinión, no
así mi esposo ni el resto de la familia, por otro lado ellos
veían que era una niña muy inteligente, que con 4 años le encantaba
oír hablar de los romanos, de historia, del alma, de Dios, que sabia leer, y que
aprendió a sumar
sola.
Pero
a mi algo no me cuadraba,
así que empezaron nuestras visitas a diferentes
psicólogos, tres distintas en el colegio, a la pediatra que nos
remitió a
Estimulación precoz, porque se le detectaron problemas
psicomotrices, con 5 años buscamos una
psicóloga de pago, que la
estuvo llevando durante un año.
Durante ese tiempo yo he tenido que
oír: que eran celos de su hermana, que era muy inteligente y se
aburría en clase, que era muy
egocéntrica y con mucho
carácter y era la niña la que llevaba las riendas de la familia, que yo la sobre
protegía, que mi marido no le
prestaba atención, que solo era una niña
introvertida y con mucha imaginación, y lo que mas daño me hizo, me dieron una lista de tipos de padres perjudiciales para sus hijos y me dijeron "
leételo e
identificate en uno de estos tipos". Realmente me han hecho mucho daño y en consecuencia a mi hija
también. Me cambiaban las
extrategias para tratar a la niña, mas disciplina, menos disciplina, mas atención, menos atención, etc, etc...
Con el paso del tiempo todo empeoraba, en el colegio no trabajaba nada, se pasaba el
día mirando la pared, y luego tenia que hacer todo lo atrasado en casa conmigo, claro esto
suponía dos o tres horas de deberes con sus consiguientes lloros, pataletas y rabietas de mi hija y mis gritos, amenazas y capones cuando ya estaba desesperada, seguidos de un
sentimiento de culpabilidad horrible porque me consideraba la peor madre del mundo.
Con siete años la niña estaba en 2º de primaria, no trabajaba, aunque sacaba muy buenas notas pues era evidente que los conocimientos los
adquiría incluso mejor que otros compañeros, tenia problemas con los
demás niños, solo jugaba con una niña y no siempre, en gimnasia era un desastre, tenia terror a los ruidos fuertes, no
quería ir al parque a jugar, se
metía en su mundo constantemente,
seguía sin responder, ya miraba a los ojos pero no siempre, tenia una serie de
habitos o costumbres que no
podían variar o acababa con una rabieta terrible y en el colegio iba de castigo en castigo, aunque su comportamiento no era conflictivo, se limitaba a dejar pasar las horas ensimismada y sin participar en nada.
Entonces hable con la pediatra, nos
remitió a
SMI y
allí la
incógnita se
resolvió,
después de una serie de
test, de llevarle varios informes nos dieron un diagnostico:
Síndrome de
Asperger, y empezamos a entender, a comprender tantos ¿Por
ques?
Su insistencia en las rutinas, siempre los mismos muñecos, siempre tenia que hacer dos "
pipis" antes de irse a la cama con un intervalo de 5 minutos exactos
No
entendía las frases hechas ni los chistes
No miraba a la cara, le costaba entender algunos gestos, no sabia si
estábamos enfados o no.
Siempre durante meses y meses
quería el mismo tipo de bocadillo para merendar.
No
distinguía una mentira y no
mentía nunca.
Tenia lenguaje de adulto, aunque su voz era atona como de niña bebe.
Tenia terror a ruidos como las tracas, los taladros, a tirarse de un
tobogán, a cerrar las puertas.
La
plastelina le
producía arcadas,
solo con verla en la
tele ya le daba asco.
Se agobiaba hasta lo
increíble por cosas sin importancia, como por ejemplo, por si iba a tragarse un diente cuando se le cayera.
No sabia saltar a la cuerda, no sabia ir en
bici.
Prefería jugar sola o hacerlo con niños que conocia pero siempre
según sus normas.
No
entendía ni le gustaban los juegos de mesa.
Elegir entre varias opciones le
ponía nerviosa (entre ponerse falda o
pantalón por ejemplo) hasta el punto de acabar llorando y gritando.
No sabia seguir una conversación, y siempre
volvía al mismo tema (el que ha ella le interesara en ese momento).
Preguntaba constantemente, lo mismo, una y otra vez, y si alguna vez le
respondías de otra manera tenia una rabieta.
No
quería besar ni que le dieran besos y le molestaba que le dieran la mano.
Los cambios de rutinas, fines de semana, vacaciones, etc, se
convertían en un infierno.
Todo esto
empezó a tener sentido.......